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Elsa Punset, en defensa de la inocencia primigenia y radical de la infancia

publicado por Atala Martín el 19.Nov, 2009, bajo la categoría Paz y reposo

Elsa Punset, autora de “Brújula para navegantes emocionales”, descubre en su nueva obra “Inocencia radical” por qué el ser humano pierde la confianza y la curiosidad apasionada que le acompañó de niño y cómo recuperarla.

Inocencia radical

Inocencia radical

En esta ocasión, la hija de Eduardo Punset alienta al lector a sacar provecho de la capacidad innata para amar y para transformar, a encontrar cauces donde la creatividad y la energía fluya a través de las trampas y los dones que acechan en los espacios en los que a diario se vive o muere.

A juicio de la autora, que centra su interés en la aplicación de la inteligencia emocional, la toma de decisiones y los procesos de aprendizaje en niños y adultos, el camino de la vida debería ser el de recuperar esta inocencia primigenia. “Recuperarla no para instalarnos en un limbo amniótico, sino para librarnos de cargas que nos apesadumbren, para estar limpios y abiertos a todos los dones de la vida”; esta es la idea básica de “Inocencia radical” (Editorial Aguilar).

La enorme complejidad del cerebro humano es un arma de doble filo; hace capaz de soñar e inventar, pero también de presentir y temer. “Las mismas capacidades que sirven para la creatividad -explica Elsa Punset- pueden atarnos de pies y manos a lealtades trasnochadas y miedos inventados”.

Entre los obstáculos para encontrar la felicidad, la licenciada en Filosofía y Letras descubre el llamado síndrome de “estar atrapado en el tiempo”, en el pasado o en el futuro, dominados por la ansiedad o la nostalgia, dos espejismos simétricos.

“Con los ojos puestos en el futuro o en el pasado es muy fácil desperdiciar el latido diario, breve e irrepetible, de la vida que tenemos entre manos”, recalca la autora, que aboga por disolver las excesivas reglas, límites y estructuras rígidas de la vida, como las opiniones, prejuicios, vínculos y obligaciones. El ser humano no debe preguntar acerca del significado de su propia vida, sino reconocer que es la vida la que nos interroga: “la vida hace una pregunta a cada ser humano y éste sólo puede contestar con su propia vida”.

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1 Comentarios para esta entrada

  • +13 Vote -1 Vote +1Samuel Miralles S.

    Estoy d acuerdo.En mi blog puedes encontrar varios temas psicomiméticos(la teoría de la personalidad, la psicogenética, la percepción y otros):myspace.com/mimetismo.
    Cuando se lo comenté a una persona del equipo de redes dijo:nosotros solo nos interesan las ciencias y no la psicología.

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