Tag: Paz interior para mujeres muy ocupadas
Paz interior para mujeres muy ocupadas
editado por Atala Martín en 15.Nov, 2009, bajo Aprende a vivir
Es el título del libro de Joan Borysenko que estoy leyendo en estos momentos. No es que sea especialmente aficionada a los libros de autoayuda, pero este en concreto refleja muy bien mi vida y algunos sentimientos de culpa por el hecho de no poder dedicar suficiente tiempo a mi familia.
Lo recomiendo porque a sabiendas de que quien lo van a leer son eso “mujeres muy ocupadas“, se termina en apenas un par de horas y porque además, está escrito con cierta gracia.
Me voy a remitir en concreto a algo que pertenece mucho al ámbito de las mujeres. Se trata del capítulo “Marcar límites sobre la hermana malvada y el hada madrina“. O lo que es lo mismo, saber lo que es importante en la vida de cada una (y uno también) y lo que es secundario.
El capítulo dice: Las dos cosas más importantes acerca de desarrollar unos buenos límites son que aumentan el respeto y concentran tu atención en lo que es realmente importante. Si tienes problemas a la hora de marcar límites y sueles dejar que las necesidades de otras personas ahoguen las tuyas, estamos ante un comportamiento que refleja una baja autoestima.
A menos que cambies tu comportamiento puedes estar segura /o de que acabarás con una lápida que diga: “hizo todo por los demás, y no obstante si sintió fatal por si misma”. Si tú no te respetas a tí misma, nadie lo hará en tu lugar.
Convertirse en una mártir amargada no el plato de gusto ni para una/o mismo ni para la gente que hay alrededor.
Cuando se dice “no” (siempre con sensatez y con la excepción de ciertas urgencias que nos dicta el sentido común) hay que hacerlo sin culpabilidad. Y cuando se dice “sí” hay que hacerlo sin resentimieno. Culpabilidad y martirio son problemas comunes entre las mujeres.
El hada madrina es la voz interna que te dice que le ofrezcas a tí misma para salvar a otra persona, pero bajo la apariencia de una dulce abnegación acecha la hermana malvada del hada madrina. El resentimiento rebulle en el corazón y se transmuta en dura incriminaciones hacia los demás y otr mismo.
Un consejo: haz caso al hada madrina, pero no dejes de vestir minfaldas negras de cuero.





